CUANDO SE SALÍA EN EL PUEBLO A TOMAR LA FRESCA

Pocas veces esa costumbre tan entrañable en todos nuestros pueblos se ha revalorizado y actualizado tanto hasta alcanzar niveles insospechados, casi de "trending topic". Como si de un ritual se tratase, todos cogíamos nuestro sillón de mimbre o la silla de anea y en las noches sofocantes del verano, a las puertas de las casas, salíamos a respirar y disfrutar del frescor de la noche y a comentar las incidencias del día: quién había parido, como iba la cosecha, a que moza la había dejado el novio.... Temas sanos y rurales pero llenos de esa sinceridad que proporcionan la vida y el equilibrio cotidiano. ¿ Pero en que se convertiría ahora esa costumbre ?  ¿ De que temas se hablaría ? Volveríamos a sacar las sillas y en vez de contemplar las estrellas y practicar el costumbrismo nada sería igual. Se hablaría de las subvenciones, de los impagados seguros agrícolas, de los daños producidos por las lluvias o las sequías que seguían sin cobrar. Y también con dolor, de todos los mocés que después de darles ilustración a base de sacrificio se fueron al extranjero. A veces, escuchando a políticos, tertulianos o analistas, te preguntas si todavía piensan que firmamos con los dedos y un tampón.

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Comentarios: 1
  • #1

    teresamorales. (jueves, 04 agosto 2016 19:56)

    Era entrañable,pero ahora por desgracia y por la intransigencia de los unos y los otros aparte de todo lo que tu dices,todo seria broncas porque todos queremos ser los mas listos.chao